Ayer fue un buen día.
Vinieron las pocas personas a las que aprecio, gente de la que me he alejado últimamente. Ayer me hicieron sentir bien, así nada más, por el simple hecho de estar. No importa cuánto tiempo pase sin verlos, cuando los veo es como si no hubiera pasado el tiempo.
Amo a mis hermanos, no sé qué haría sin mi familia.
Me puse muy borracho, pero muy a gusto.
Hoy es diferente, hoy siento que todo es gris.
No quiero hacer nada ni ver a nadie.
Adiós.
lunes, 12 de febrero de 2018
martes, 6 de febrero de 2018
Cómo eran las cosas.
Toda mi vida he frecuentado los mismos lugares, los mismos rumbos. Caminé por las mismas calles durante años. Visitaba a mis amigos en la misma zona, casualmente todos siempre estábamos cerca y podía reunirme con ellos, siempre iba caminando porque las distancias eran relativamente cortas. También mi lugar de trabajo, prácticamente he estado conectado con ese lugar desde que tengo memoria, eso algunas veces también me saca mucho de onda.
Hace un par de años pensé que eso me había hecho daño de alguna manera, el hecho de "hacer siempre los mismo", que en este caso no es el "hacer", diría que es algo más como "frecuentar", y pues, después me di cuenta de que pensar algo así es algo realmente estúpido.
¿Por qué? Porque no es algo que se pueda cambiar, las cosas pasan y en su momento fueron cosas que disfrutaste mucho o poco, pero pasaron y ya. Luego me di cuenta de que es algo que siempre pasa, a cualquier lugar que vaya, no importa lo que sea, algo tan simple como pasar por una calle solitaria en la que en algún momento ocurrió "algo", mi mente inmediatamente empieza a trabajar en ese "algo". Cosa que es completamente normal, los recuerdos a todos nos surgen de repente, el problema es el efecto que tienen, es algo así como un efecto del "tratamiento Ludovico", sólo que en este caso no importa que haya sido algo bueno o malo, siempre me agobia.
Casi todos los lugares por los que paso a diario, me veo ahí, en esas épocas viviendo ese momento, recordando cualquier situación, me veo hablando y compartiendo momentos con personas con las que actualmente no tengo nada que ver.
Lo bueno es que siempre he sido ese al que le es muy fácil "soltar" o "dejar ir", de otra forma no sé qué sería de mí.
En otro día, cualquier otro, uno común y corriente, pensaría todo lo contrario.
Esta depresión ya me está molestando, pero también me gusta que me obliga a regresar a escribir en este lugar.
Hace un par de años pensé que eso me había hecho daño de alguna manera, el hecho de "hacer siempre los mismo", que en este caso no es el "hacer", diría que es algo más como "frecuentar", y pues, después me di cuenta de que pensar algo así es algo realmente estúpido.
¿Por qué? Porque no es algo que se pueda cambiar, las cosas pasan y en su momento fueron cosas que disfrutaste mucho o poco, pero pasaron y ya. Luego me di cuenta de que es algo que siempre pasa, a cualquier lugar que vaya, no importa lo que sea, algo tan simple como pasar por una calle solitaria en la que en algún momento ocurrió "algo", mi mente inmediatamente empieza a trabajar en ese "algo". Cosa que es completamente normal, los recuerdos a todos nos surgen de repente, el problema es el efecto que tienen, es algo así como un efecto del "tratamiento Ludovico", sólo que en este caso no importa que haya sido algo bueno o malo, siempre me agobia.
Casi todos los lugares por los que paso a diario, me veo ahí, en esas épocas viviendo ese momento, recordando cualquier situación, me veo hablando y compartiendo momentos con personas con las que actualmente no tengo nada que ver.
Lo bueno es que siempre he sido ese al que le es muy fácil "soltar" o "dejar ir", de otra forma no sé qué sería de mí.
En otro día, cualquier otro, uno común y corriente, pensaría todo lo contrario.
Esta depresión ya me está molestando, pero también me gusta que me obliga a regresar a escribir en este lugar.
jueves, 1 de febrero de 2018
Un buen disfraz.
Estás acostumbrado a estar solo, conoces personas pero no te involucras, ¿por qué? Porque fue lo que aprendiste a lo largo de los años, tomas decisiones que te hacen sentir bien, no rindes cuentas a nadie. Piensas que tu vida ya es lo suficientemente complicada como para sumarle problemas o simplemente evitas complicarte por estupideces.
Un día, por alguna extraña razón, conoces a alguien que llama tu atención, te gustan las amistades y permites que entre a tu reducido círculo. Casualmente disfruta de la bebida tanto como tú, hasta tienen bares favoritos en común. Simplemente la pasas bien. Decides darle una oportunidad a alguien, ni tú sabes por qué, pero sientes que tiene algo "diferente" que te hace sentir bien.
Decides darle y darte una oportunidad, todo bien, todo va mejorando. Te sientes bien.
Un día, un pequeño detalle arruina todo, algo que podría ser absurdo a los ojos de muchos, pero que cambia completamente la visión que tú tenías, no es que tú así lo quieras, se siente, es inevitable. Pasa y ya, tal y como ocurrió cuando empezaste a sentir eso "diferente" que llamó tu atención. También hubo algo que repelió esa atención.
Destapa recuerdos que tú tenías bien enterrados, sentimientos de los que te alejaste porque definitivamente no querías volver a sentir, pero ahí están, siempre han estado, sólo faltaba alguien que los detonara.
Al final todo regresa a la normalidad, al menos en ese aspecto eres el mismo de siempre, nada ha cambiado. No estabas equivocado.
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